Cuando llega la noche Marco enciende las luces de su casa
para que la oscuridad no entre en su vida. Desde la ventana,
en soledad, observa cómo los demás, en el exterior, juegan,
ríen, saltan, corren, se esconden, disfrutan del frescor
de la noche de verano, de la compañía de los otros.
Y siempre queda encendida una luz
en una habitación en una casa: Marco.